En una exhibición de contundencia y orden táctico, la Jaiba Brava consiguió una victoria fundamental en calidad de visitante, tras imponerse con un sólido 2-1 a los Alebrijes de Oaxaca.
El conjunto dirigido por Marco Antonio ‘Chima’ Ruiz no salió a especular. Desde el silbatazo inicial, la escuadra porteña volcó sus piezas al frente y apenas al minuto 2, la estrategia rindió frutos.
Diego García aprovechó una desatención defensiva para conectar un remate implacable dentro del área, poniendo el 1-0 que silenció el estadio local.
Con la ventaja tempranera, el cuadro celeste se adueñó del encuentro. La circulación de balón y la presión alta impidieron cualquier intento de reacción por parte de los oaxaqueños.
La superioridad se tradujo nuevamente en el marcador al minuto 36, cuando el atacante Luis Razo encontró su tan anhelada anotación.
Con una definición certera, Razo amplió la distancia, dándole tranquilidad a sus compañeros y la afición jaibomaderense que sueña con su equipo en la liga
Para la segunda mitad, el ‘Chima’ Ruiz dio una lección de lectura de juego. El timonel jaibo efectuó movimientos tácticos clave con un doble objetivo: refrescar las líneas y explotar los espacios desesperados que comenzó a dejar la zaga de Alebrijes.
El timonel le dio ingreso a Joel Martínez, Rubén Domínguez, Edson ‘billy’ García y Marioni Ham, buscando ampliar la ventaja, sin embargo la temprana expulsión de Saldívar obligó al equipo a replantear el parado táctico.
El orden defensivo y la capacidad de contragolpe fueron las herramientas con las que la Jaiba Brava supo manejar los tiempos del partido hasta asegurar el resultado definitivo, a pesar de que en el agregado, Alebrijes recortó distancias por conducto de Esqueda.
Con este triunfo, los celestes no solo suman tres puntos de oro en la tabla, sino que reafirma su crecimiento futbolístico de cara a la recta final del torneo.